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-Si el juicio
que nos merece nuestra persona nos pone en
minusvalía, poco podemos esperar del
reconocimiento exterior-
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(EFE)
El médico uruguayo Walter Dresel afirmó hoy, al
presentar su libro "Toma un café contigo mismo",
que sus mayores éxitos terapéuticos los logró
"escuchando a los pacientes, no recetando
medicamentos", en una práctica profesional que
intenta no ser ajena a "las nuevas problemáticas
en el ser humano".
"En los últimos quince años los motivos de
consulta médica han cambiado mucho y es preciso
adaptar conceptos y modelos que quedaron caducos a
la vida actual", destaca este reconocido
cardiólogo y homeópata (Montevideo, 1945) que
realiza su primera visita a España con motivo del
lanzamiento de la editorial "Zenith", del grupo
Planeta. Un nuevo sello que publicará libros de
auto-ayuda, fábulas morales y enigmas de la
historia, con la aspiración de convertirse en
referencia para estas temáticas cada vez más
demandadas en todo el mundo hispanohablante,
anunció hoy su directora, Laura Falcó. "Para mi
país es un honor que este proyecto editorial se
inicie con un libro mío, incluso el gobierno lo ha
declarado de interés cultural para las relaciones
entre Uruguay y España", declaró Walter Dresel,
con la convicción que le produce el que sus
planteamientos hayan ido cuajando en su círculo
profesional.
"Los médicos están comprendiendo que si no
modificamos la medicina, nos vamos a quedar sin
pacientes", comentó. Dresel, que dirige desde hace
varios años el programa de radio "Buen día,
salud", considera que si bien la base de las
enfermedades clásicas sigue existiendo, la
predisposición a enfermar por conflictos
emocionales es cada vez mayor. "Esto exige
contemplar al individuo como una unidad
psico-social -explica-, con un cuerpo orgánico que
precisa atención y cuidados, pero también con otro
cuerpo emocional que se inserta en la interacción
social".
Por eso -sostiene- la autoestima es indispensable
para no enfermar y requiere "confianza en uno
mismo y respeto a lo que uno es". Su método
consiste en "dar confianza" al paciente para poder
luego invitarlo y ayudarlo a trabajar con su
propia persona. "Si el juicio que nos merece
nuestra persona nos pone en minusvalía, poco
podemos esperar del reconocimiento exterior",
explica. Y precisa que cambiar en ese sentido no
significa volverse soberbio o egoísta, sino
emprender un proceso interior con uno mismo, que
es "algo que no se recibe como regalo, ni se
contagia de un vecino", aclara. "Toma un café
contigo mismo" sostiene que cada ser humano es "un
mundo aparte", por lo que "no existen las recetas
mágicas". Cada persona aplica en sus actos los
modelos, creencias o paradigmas que aprendió y en
ese sentido -dice-, "es preferible equivocarse por
tomar decisiones propias, que seguir el rumbo de
otro".
Frente a los hechos propone tres pasos
fundamentales: analizar la propia intención, tomar
la decisión y, finalmente, el más difícil, pasar a
la acción. "Este último nos cuesta y es donde nos
trabamos porque supone ingresar en lo desconocido,
pero esa es la regla de la vida, asumir su anverso
y su reverso, la ambigüedad". Dresel considera que
"el mayor nivel de estrés en que vivimos nos sume
en una lucha por el confort en la que se quiere
crecer sin haber clarificado antes los objetivos
internamente", lo que lleva a un estado de
desorientación. "Hay personas con rígidos esquemas
que se aferran al concepto que aprendieron en el
pasado y, aunque se golpeen una y otra vez, siguen
atribuyendo la culpa a los demás. Pero la
responsabilidad que propone Dresel implica empezar
por preguntarse ¿No seré yo el que me estoy
equivocando?
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