“ LA IMPORTANCIA DE TOMAR UN CAFÉ CON
UNO MISMO .”
Los
seres humanos estamos sometidos diariamente a una serie de
acontecimientos o situaciones que debemos enfrentar,
apelando a nuestra capacidad de respuesta, para evitar que
los sucesos voluntarios o involuntarios, terminen
haciéndonos daño, tanto en nuestro cuerpo físico como en
nuestro cuerpo emocional. Nos toca vivir en una época donde
el estrés y la lucha por la supervivencia, cala hondo en
nuestra integridad.
Ante estos embates, cabe hacer un alto en nuestra desbordada
agenda para “ tomar un café con nosotros mismos”.
Usted se estará preguntando estimado lector o lectora, cual
es el objetivo de crear ese espacio de diálogo interno que
tenemos que agendar y debemos convertir en un escenario
donde vamos a realizar la entrevista más importante del día;
un encuentro con nosotros mismos.
Suele suceder que al principio cuando nos encontramos con la
taza de café humeante delante nuestro, no nos animamos a
comenzar el diálogo, ya sea porque no estamos acostumbrados
a hacerlo, o sencillamente porque no sabemos como hacerlo.
Pues bien, yo estoy dispuesto a darle una sugerencia que
usted aceptará o no, pero es eso, solamente una sugerencia.
Ante todo veamos…. ¿para que vamos a utilizar este
instrumento tan interesante de dialogar con nosotros
mismos.? Lo vamos a utilizar para encontrar respuestas a
algunas preguntas básicas y fundamentales que solamente uno
mismo puede responder y que le aseguro que le harán
replantear las condiciones y la manera de estar en este
mundo tan conflictivo por momentos.
Si está de acuerdo, tome un lápiz y una hoja y anote….
1)
¿Qué quiero para mi vida.?
2)
¿ Qué no quiero para mi
vida.?
3)
¿ De aquello que ahora yo sé
que quiero para mi vida, que precio estoy dispuesto
a pagar, entendiendo por precio, el
compromiso en pos de lograr mis metas y objetivos.?
Creo sin
temor a equivocarme, que con estas interrogantes, tiene
usted material como para empezar a reubicar las piezas en el
tablero de su vida. Es justamente en momentos en que nos
sentimos superados por los sucesos a los cuales nos vemos
obligados a resolver, que hacer un alto en la actividad
cotidiana se impone para hallar los caminos alternativos que
nos permitan recuperar nuestra calidad de vida.
Los problemas a los cuales nos vemos enfrentados, pueden ser
en el ámbito laboral, en el ámbito afectivo, en el ámbito de
nuestra economía, o de nuestras relaciones interpersonales.
E n todos los casos, el conocerse a uno mismo, nuestras
reacciones, nuestra manera de responder a los desafíos a los
que la vida nos expone, nos brinda un material precioso
sobre el cual trabajar y modelar los cambios que la hora nos
impone.
No tema, atrévase a hacerse amigo de usted mismo. Terminemos
con la relación de guerra interna que únicamente nos conduce
a gastar inútilmente nuestra energía, sin que podamos
disfrutar de resultados que nos motiven a seguir adelante
con nuestros sueños y nuestras ilusiones.
Evaluemos nuestra autoestima, es decir midamos el nivel de
confianza y el nivel de respeto por nosotros mismos, y
veremos que es justamente en ese camino donde nos
encontraremos con las respuestas que tanto tiempo hemos
buscado.
Sabe…desde aquí yo le acompaño y si usted me permite haré
las veces de un guía invisible. Hasta la próxima.
Dr. Walter Dresel
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